miércoles, 24 de diciembre de 2025

 

Cerrar el año, seguimos informando



Desde este humilde medio de comunicación queremos agradecer a todas y todos quienes nos han acompañado a lo largo de este año. Nuestro compromiso fue, desde el primer día, informar sobre lo más relevante de nuestro territorio, pero también asumir una mirada crítica y responsable sobre la realidad que nos rodea, sin esquivar el debate ni la opinión cuando fue necesario.

En el mes de mayo se realizaron las elecciones departamentales y municipales. En el Municipio G, la ciudadanía volvió a renovar su confianza en la maestra Leticia de Torre para continuar al frente de la administración del territorio. A nivel departamental, si bien no hubo un cambio de signo político, sí comenzó una nueva etapa en la Intendencia de Montevideo con una nueva administración. En lo nacional, el profesor Yamandú Orsi asumió la presidencia de la República, marcando un cambio político significativo.

Sin embargo, a varios meses de asumidos los nuevos gobiernos, en los distintos niveles —nacional, departamental y municipal— gran parte de la población aún no percibe transformaciones profundas en su vida cotidiana. Esta distancia entre los anuncios y la realidad concreta de los vecinos es un dato que no puede ignorarse.

En Montevideo, uno de los hechos más relevantes del año ha sido la aplicación de recortes presupuestales en la Intendencia, una decisión que derivó en un conflicto abierto con los trabajadores municipales organizados en ADEOM. Este escenario no solo impacta en las condiciones laborales, sino que resiente de forma directa la calidad de los servicios que reciben los vecinos. El ejemplo más notorio y visible es la recolección de residuos, un problema cotidiano que afecta la higiene, la convivencia y la calidad de vida en los barrios, y que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.

Mirando más allá de nuestras fronteras, el contexto internacional tampoco ofrece señales alentadoras. Vivimos en un mundo cada vez más violento, desigual e intolerante, donde las decisiones tomadas por unos pocos, que detrás de un escritorio se les ocurre jugar a la guerra,  afectando siempre a los más débiles y a las poblaciones civiles, que sufren las consecuencias de conflictos ajenos y de una lógica que prioriza el poder por sobre la vida.

Cada fin de año nos encontramos deseándonos felicidad, y ese gesto sencillo refleja algo profundo, a pesar de todo, seguimos creyendo que es posible un futuro mejor. Desde este espacio, esa esperanza se traduce en un compromiso concreto, informar con total independencia, sin responder a intereses de ningún poder y abriendo este medio a todas las voces que quieran expresarse desde el respeto.

Agradecemos profundamente a quienes nos acompañan desde hace casi tres años, a las y los colaboradores que aportaron sus miradas y a los lectores que, con su confianza, hacen posible esta tarea. El desafío es seguir por este camino, fortaleciendo un periodismo barrial, cercano y comprometido con la realidad de nuestros vecinos.

Deseamos que estas fiestas nos encuentren en paz y en comunidad. Que el próximo año traiga un mundo un poco más justo y que, en nuestros barrios, comiencen a verse las mejoras y los cambios que las vecinas y los vecinos realmente se merecen.



miércoles, 17 de diciembre de 2025

La cultura como herramienta de integración social



Un simple espectáculo, un encuentro de vecinos o una reunión de jóvenes puede parecer, a primera vista, algo sin demasiada importancia. Pero deja de serlo cuando entendemos que esos espacios son, en realidad, encuentros culturales que enriquecen, construyen identidad y fortalecen el tejido social.

En el Municipio G, estos encuentros adquieren un valor aún mayor. Se trata de un territorio extenso, diverso y con profundas desigualdades, donde muchas veces el acceso a propuestas culturales de calidad no está garantizado. En ese contexto, iniciativas como Vibra G no son solo eventos, son políticas culturales de cercanía, que llevan la cultura a los barrios y la ponen al alcance de quienes históricamente han quedado por fuera del circuito cultural centralizado de la ciudad.

La cultura no es solo entretenimiento. Es expresión, es pertenencia y, muchas veces, una forma de resistencia de los sectores más vulnerables. Los encuentros comunitarios que se generan en plazas, espacios públicos y barrios del Municipio G son un bastión fundamental para reivindicar la cultura como derecho. Vibra G ha demostrado que no siempre es necesario trasladarse al centro de Montevideo para disfrutar de un espectáculo de calidad: la cultura también puede y debe suceder en Colón, en Lezica, en Conciliación, en Sayago, en nuestros propios barrios.

Es cierto que no siempre se necesitan grandes producciones para generar un evento cultural significativo. Pero eso no implica negar la importancia de los eventos de mayor escala. Los vecinos y vecinas del Municipio G también merecen espectáculos de primer nivel, con buen sonido, buena producción y artistas que convoquen. Para muchas personas, Vibra G representa la única oportunidad de acceder a este tipo de propuestas culturales sin barreras económicas ni de traslado.

Cuando el mercado decide que un espectáculo no es rentable, que no conviene realizarlo porque no genera ganancias, es justamente ahí donde el Estado y las instituciones públicas deben intervenir. La cultura no puede regirse exclusivamente por la lógica del mercado. El derecho al disfrute, al encuentro y a la alegría no puede depender de la capacidad de pago.



En el Municipio G han surgido críticas a la realización de eventos masivos organizados por las autoridades locales. El argumento suele repetirse: “hay necesidades más urgentes”.
Pero cabe preguntarse: ¿acaso la felicidad, el disfrute y el derecho a la cultura no son también necesidades básicas?
¿Por qué la cultura es tan fácilmente cuestionada como gasto y no defendida como inversión social?

Vibra G no compite con otras políticas públicas, las complementa. Genera encuentro, promueve la convivencia, fortalece el sentido de pertenencia y ofrece alternativas culturales reales, especialmente para niños, niñas y jóvenes. En territorios atravesados por la exclusión, la cultura no es un lujo, es una herramienta de integración social.

Pensar que los barrios periféricos no necesitan ni merecen espectáculos de calidad es una forma de desigualdad silenciosa. La cultura no debe tener un código postal.
Defender propuestas como Vibra G es defender el derecho de los vecinos del Municipio G a disfrutar, a encontrarse y a sentirse parte de una ciudad que los incluya.

Invertir en cultura en el territorio es invertir en comunidad, en dignidad y en futuro.

Defender la cultura en el territorio es también defender la descentralización real de los derechos culturales. No alcanza con proclamar que la cultura es un derecho si las propuestas de calidad siguen concentradas en los mismos lugares de siempre. La descentralización no puede limitarse a lo administrativo ni a lo discursivo, debe expresarse en presencia concreta del Estado en los barrios, en inversión sostenida y en políticas culturales que reconozcan a los territorios periféricos como espacios de creación, disfrute y ciudadanía plena. Garantizar el acceso a la cultura en el Municipio G no es un gesto ni un privilegio, es cumplir con el derecho de sus vecinos y vecinas a formar parte de una ciudad más justa, más integrada y verdaderamente democrática.


Defender Vibra G no es defender a las autoridades que lo organizan.
Es defender el acto cultural, el encuentro, el derecho de los barrios del Municipio G a acceder a espectáculos de calidad, la cultura no tiene partido ni bandera,
es identidad, es comunidad y es derecho.

Cuando un escenario llega al barrio, no gana una gestión, gana la gente.



lunes, 24 de noviembre de 2025

  Plazas nuevas, desafíos viejos: construir barrio también es cuidarlo

En los últimos meses, nuestro territorio ha vivido algo poco común: la inauguración de nuevas plazas en distintos barrios del Municipio G, obras que no son simples mejoras de terrenos, sino verdaderos espacios públicos pensados para que la gente se encuentre, conviva y vuelva a hacer barrio.

Las plazas Barrio San Luis, Las Cometas y Conciliación representan mucho más que juegos nuevos y bancos recién pintados. Son respuestas concretas a reclamos de años, pedidos que salieron de las asambleas barriales, del Concejo Vecinal, de las comisiones y, sobre todo, de los propios vecinos que insistieron una y otra vez con algo básico: tener un lugar digno donde estar.


Fotos extraída de la pagina del Municipio G

Y esta vez, no se entregaron soluciones a medias. Los espacios cuentan con juegos infantiles modernos, inclusivos, accesibles y construidos con materiales de calidad, como los vecinos se merecen desde hace tiempo. Son plazas que recuperan zonas olvidadas y las transforman en lugares vivos, donde las familias se encuentran, los gurises juegan y la comunidad vuelve a tener un punto de referencia.

Pero junto a la alegría de verlas florecer aparece la otra cara: la responsabilidad colectiva. Porque de nada sirve inaugurar plazas hermosas si después dejamos que se deterioren por descuido o vandalismo. Cuidar el espacio público no es una obligación del Estado solamente; es un compromiso del barrio en su conjunto.

Estas plazas nuevas son, en buena medida, una conquista vecinal. Y como toda conquista, hay que defenderla.
Que los gurises puedan seguir jugando seguros, que las familias sigan encontrando un lugar para compartir, que el barrio tenga un espacio digno… depende también de cómo lo cuidemos día a día.

Porque, al final, nuestro barrio lo hacemos —y lo cuidamos— entre todos.


Fotos extraídas de la pagina del Municipio G



domingo, 16 de noviembre de 2025

Un territorio sin red: el vacío institucional ante el consumo y la calle en el Municipio G

Mientras los números de personas en situación de calle y consumo problemático crecen en Montevideo, el Municipio G —uno de los más extensos de la ciudad— carece de servicios básicos de atención. Los dispositivos se concentraron en otras zonas y dejaron un territorio sin red, donde la respuesta estatal es la ausencia.
 En el Municipio G hablar de la calle y del consumo no es teoría. Es mirar lo que pasa todos los días en las esquinas, en las paradas, frente a los contenedores o en los baldíos. Son personas que duermen a la intemperie, que viven con hambre, con frío, con miedo, y que cargan además con la mirada de sospecha o indiferencia de una sociedad que se ha acostumbrado a su presencia. Pero detrás de esa realidad cotidiana hay algo más grave: la ausencia total de dispositivos públicos de atención y acompañamiento. En algún tiempo la Unidad Móvil de Atención (UMA) de la Junta Nacional de Drogas, fue el único servicio que recorría la zona, ya hace bastante tiempo que no opera en el territorio. 




Los centros comunitarios de apoyo como Aleros o los espacios de atención a personas en consumo del MIDES no existen en el Municipio G. Esto significa que, ante un caso de consumo problemático o una persona que busca ayuda, la única opción es derivar hacia otros barrios, como La Teja o El Cerro. Pero en la práctica, esa derivación casi nunca se concreta. La distancia, la falta de transporte y la ausencia de acompañamiento hacen que muchas personas desistan antes de llegar. Así, el Municipio G se ha convertido en un territorio sin red, donde la contención depende del esfuerzo aislado de vecinos, organizaciones o equipos de salud con recursos limitados. Según datos del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), en 2023 Montevideo registró 2.756 personas en situación de calle, un 24 % más que dos años atrás. De ese total, 1.375 duermen a la intemperie y 1.381 lo hacen en refugios o centros de contingencia. La mayoría son hombres con consumo problemático de drogas y muchos han pasado por el sistema penitenciario o por situaciones de violencia familiar. El problema no es nuevo, pero la falta de políticas territoriales lo agrava. En un municipio con más de 150 mil habitantes y amplias zonas rurales y suburbanas, no existe un solo servicio público de atención al consumo problemático. Mientras tanto, los discursos institucionales insisten en la “inclusión” y la “descentralización”, pero los recursos siguen concentrados en el eje central de la ciudad. La descentralización no puede ser solo administrativa; debe ser social y humana. No hay descentralización real si los servicios esenciales no están cerca de quienes más los necesitan. El Municipio G necesita equipos de calle, espacios de escucha y dispositivos de acompañamiento que estén presentes en el territorio, no a kilómetros de distancia. Porque cuando el Estado se retira, la calle se vuelve refugio, dormitorio y frontera. Y detrás de cada persona que duerme en la vereda, hay una ausencia que tiene nombre: la del Estado.

martes, 4 de noviembre de 2025

 

La basura nuestra de cada día.


La generación, gestión y disposición de residuos constituyen uno de los grandes retos urbanos de Montevideo. Aunque la ciudad cuenta con infraestructura institucional y programas dirigidos a la limpieza y tratamiento de residuos, persisten dificultades importantes que impactan en la calidad de vida, el ambiente y la percepción ciudadana

Desafíos y problemáticas persistentes

Cultura y comportamiento ciudadano

  • Aunque Montevideo fue en otros tiempos destacada por su limpieza urbana, hoy se producen críticas sobre el “abandono de basura” o la acumulación alrededor de contenedores, que se relacionan tanto con hábitos ciudadanos como con la infraestructura. CEMPRE Uruguay+1

  • En un análisis académico sobre residuos en Montevideo se destaca que el problema es complejo y está mediado por múltiples actores, valores, percepciones y prácticas sociales.

Capacidad y eficiencia del sistema de recolección y disposición

  • A pesar de las cifras de generación y los recursos desplegados, se señalan deficiencias: acumulación de residuos en el entorno de los contenedores, proliferación de basurales informales, falta de mantenimiento en ciertas zonas. Renovar Montevideo+1

  • La generación per cápita (kilogramos por habitante) muestra una tendencia a la baja, pero los volúmenes totales siguen siendo significativos.

Impactos ambientales y sociales

  • La mala gestión de residuos se vincula con contaminación del suelo, aguas, proliferación de vectores de enfermedad, malestar urbano. ecologiaverde.com

  • Espacios específicos, como cursos de agua o playas, también muestran problemas de contaminación general que incluyen residuos sólidos. Diario La R

¿Por qué importa a nivel barrial, local y ciudadano?

  • A nivel barrial: los barrios más vulnerables o con menor infraestructura suelen acumular residuos, o disponer de contenedores en mal estado, lo que afecta la salud, el entorno y la convivencia vecinal.

  • A nivel urbano: la imagen de la ciudad, el turismo, la calidad del espacio público se ven afectados cuando la gestión de residuos no es eficiente.

  • A nivel ciudadano: la responsabilidad individual y colectiva (separación en origen, uso de contenedores, no arrojar residuos fuera de punto designado) es clave. Una ciudad más limpia depende tanto de la gestión pública como del comportamiento social.

  • En el marco de participación ciudadana y comunitaria , los residuos pueden transformarse en un punto de articulación social: talleres de reciclaje, campañas de limpieza de espacio público, intervenciones artísticas con basura reutilizada.

  • El tema de la basura conecta con la precariedad urbana, la vivienda, la participación vecinal, los servicios municipales y la calidad de vida .

    Consultado sobre la situación actual de desborde de contenedores en distintos puntos de la ciudad, el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Leonardo Herou, afirmó que la problemática responde a múltiples factores. “En algunos casos tiene que ver con el mal uso de los contenedores por parte de los vecinos y con la actividad de personas en situación de calle, que muchas veces retiran residuos y generan dispersión fuera de los recipientes”, señaló. También mencionó la incidencia de medidas sindicales en ciertos momentos, aunque aclaró que “en el sector de limpieza no hay recortes de horas extras ni del sexto día”, desmintiendo versiones que apuntaban a una reducción de recursos destinados al servicio. Herou insistió en que el desafío es complejo y requiere tanto gestión pública como responsabilidad ciudadana.

    Pese a las explicaciones oficiales, la realidad en las calles de Montevideo refleja un sistema de gestión de residuos que no está logrando dar respuesta a las necesidades de la ciudad. Contenedores desbordados durante días, residuos dispersos en veredas y calles, y zonas donde la acumulación ya forma parte del paisaje cotidiano exponen una crisis que va más allá del “mal uso vecinal” o de la actividad de personas en situación de calle , los vecinos señalan falta de control, planificación insuficiente y respuestas tardías del sistema municipal. Para la población la discusión presupuestal resulta secundaria frente a un hecho visible: la basura se acumula y la ciudad se deteriora, mientras las soluciones estructurales, separación en origen real, más fiscalización, integración social de clasificadores y mejoras operativas— siguen llegando lentamente o no llegan. La tensión entre responsabilidad ciudadana y eficiencia institucional continúa sin resolverse, y el costo lo paga el espacio público y, sobre todo, los barrios más vulnerables.

En el territorio del Municipio G. La situación presenta particularidades que merecen un análisis:

  • Infraestructura: En el municipio se instalo en el año 2024 una nueva planta de transferencia de residuos ubicada sobre Ruta 102 y Camino Fortet, inaugurada para mejorar eficiencia en la zona oeste. (“Por día ingresan 300 toneladas de basura en aproximadamente 80 camiones”.) municipiog.montevideo.gub.uy




  • Sistema de recolección local: En barrios como Abayubá se implementó un sistema zonificado para residuos mezclados y reciclables, con días y horarios específicos. municipiog.montevideo.gub.uy




  • Comunicación ciudadana: En el Municipio G está activa la iniciativa “Contamos ContiGo”, mediante la cual los vecinos pueden denunciar basura fuera del contenedor vía WhatsApp al 092 250 260. municipiog.montevideo.gub.uy

Sin embargo, a pesar de estos avances, los testimonios vecinales muestran que en zonas densas de vivienda multifamiliar el volumen diario de bolsas, eventos de arrastre por personas en situación de calle generan una presión mayor sobre el sistema de contenedores y recolección.
En términos de participación ciudadana, podría reforzarse la estrategia con talleres barriales (reciclaje, separación en origen), campañas adaptadas al territorio del Municipio G, y una mayor fiscalización sobre acopios informales alrededor del contenedor.
Asimismo, aunque no hayan recortes de horas extras ni del sexto día en el servicio de limpieza según la autoridad, la percepción en el territorio es que la intensidad operativa no se ajusta a la realidad de acumulación que los vecinos viven. Esto sugiere una falta de correspondencia entre la gestión formal y la experiencia barrial.

viernes, 31 de octubre de 2025

De Montevideo a Múnich

 Racing Sub-19 campeón en Alemania

Los gurises hicieron historia en el Red & Gold Trophy



La categoría Sub-19 de Racing se consagró campeona del Red & Gold Trophy, un prestigioso torneo juvenil amistoso organizado en Alemania por el Bayern Múnich. La competencia reunió a equipos juveniles de instituciones pertenecientes al Grupo Red & Gold Football, conglomerado al que el club uruguayo se integró en 2023.

El debut de los juveniles albiverdes fue el lunes 27, frente al poderoso Bayern Múnich. En un encuentro parejo, Racing cayó por 1-0. Sin embargo, el equipo reaccionó rápidamente y al día siguiente obtuvo un empate ante el Queens Park Rangers de Inglaterra.

El miércoles, en su tercer y último partido de la fase de grupos, Racing derrotó 1-0 al Grasshopper de Suiza, resultado que le permitió avanzar a las semifinales del certamen.

En la siguiente instancia, los uruguayos se midieron ante el Gambinos Stars de Gambia. Tras un empate 0-0 en el tiempo reglamentario, Racing se impuso 5-4 en los penales, logrando así su pasaje a la final.

El partido decisivo fue nuevamente contra Grasshopper. Tras igualar 1-1 en los 90 minutos, los gurises albiverdes protagonizaron una infartante definición desde los once pasos que terminó 13-12, desatando el histórico grito de campeón para la institución uruguaya.

Con garra, temple y mucho fútbol, Racing celebró en suelo alemán y dio una señal clara del presente y el futuro de su cantera: la ilusión albiverde también se juega en Europa


 


Escuchar para transformar el territorio


Bajo la consigna “Antes de cambiar es necesario escuchar y conocer”, se realizó en nuestro territorio una instancia de diálogo con el director de Desarrollo y Ambiente de la Intendencia de Montevideo, Leonardo Herou, y su equipo técnico.

El jueves 30 el encuentro tuvo lugar en el Polideportivo Amelia Sanjurjo, junto a vecinos y organizaciones de la Zona 12, mientras que el viernes 31 la actividad se replicó en el local de Leones de Sayago, con la participación de referentes y vecinos de la Zona 13.

Una gestión cercana al territorio


Durante ambas jornadas, el equipo presentó los lineamientos centrales de su agenda para el presente período, con el objetivo de fortalecer la presencia institucional en los barrios y trabajar de forma coordinada con la ciudadanía, organizaciones sociales, los ocho municipios, la Intendencia de Montevideo y organismos nacionales.

Herou destacó que la gestión se orienta por una estrategia ambiental y climática de largo plazo, con énfasis en:

  • Cambio climático

  • Gestión de residuos

  • Participación ciudadana

  • Construcción de acuerdos territoriales e interinstitucionales

“Nada se logra sin el involucramiento de los vecinos. La ciudadanía tiene que tener una actitud activa y responsable”, expresó Herou durante el intercambio.

Hacia un nuevo sistema de gestión de residuos

Herou señaló como prioridad la elaboración de un plan departamental de gestión de recursos que trascienda el ciclo de gobierno, con la meta de que en diez años Montevideo reduzca significativamente la generación de residuos.

A su vez, planteó que el desafío es lograr resultados visibles en el corto plazo, pero con una mirada proyectada a 2030, creando un sistema de limpieza pública eficiente, moderno y sostenible.

Entre las acciones anunciadas se destacan:

  • Reforzar y mejorar los servicios de limpieza.

  • Adaptar la recolección domiciliaria a las características de cada barrio.

  • Incrementar contenedores intradomiciliarios e intraprediales, reduciendo progresivamente los contenedores en vía pública.

  • Aumentar la reutilización y reciclaje de materiales orgánicos y reciclables.

  • Mejorar la disposición final de residuos, ampliando el relleno sanitario y evaluando alternativas al enterramiento.

  • Impulsar la educación ambiental como base del cambio cultural.

  • Consolidar la inclusión social y laboral de clasificadoras y clasificadores.

Una de las metas planteadas es retirar más de la mitad de los contenedores públicos antes del final del período, acompañando este proceso con inversiones en equipamiento y fortalecimiento de los servicios.

Escuchar para avanzar

Estos encuentros forman parte de una estrategia de escucha activa y construcción conjunta con las comunidades. La participación de los vecinos permitirá definir prioridades, identificar problemáticas y avanzar hacia una ciudad más limpia, sustentable y comprometida con el cuidado ambiental.


Envejecer en soledad, cuando la pobreza también se sienta en el banco de la plaza

  En los barrios la soledad de las personas mayores no puede entenderse solamente como una falta de compañía. También está  atravesada por l...